Sabor del vino de Cangas

Cuando de viaja es posible vislumbrar que los tópicos existentes sobre las gentes y los distintos lugares sólo simplifican la realidad. En efecto, es común oír que en Asturias solamente hay sidra. Y a pesar de que la hay y en grandes cantidades, también en el área suroccidente de Asturias hay una tradición de vino y viñas.

La totalidad de las historias y sabores que se encuentran ligados a las tradiciones y el viajero las puede descubrir paseando por el Museo del Vino de Santiso, un rincón en el que se conservan los elementos y misterios de esta antigua tradición que ha convertido a los vinos de Cangas en un producto de gran popularidad fuera de Asturias y de España.

Todo aquel que visite la Reserva de Muniellos-Fuentes del Narcea, puede aprovechar la posibilidad que le brinda el Club de Producto Reservas de la Biosfera de Asturias de conocer la historia real del vino, mediante una visita guiada a la Bodega del Narcea. En ella, se fabrican los vinos de Pesgos, de modo que es la mejor manera de comprender esta evolución del color, aromas y sabores del vino de Cangas.

Además del vino, el turista puede seguir las huellas del oro para conocer unas explotaciones auríferas que fueron iniciadas durante de la dominación romana. De este modo, el Centro de Interpretación del Oro de las Montañas permite comprender quienes fueron los pésicos, indígenas que vivieron en estos territorios en aquella época, a la vez que muestra los mecanismos de explotación que los romanos usaban en yacimientos como el de Las Montañas.

La historia del vino de Cangas y del oro, configuran dos ofertas de la Reserva Integral de Muniellos, todo un ejemplo de la salvaguarda del entorno natural que cuenta con elrobledal más significativo de España.